«A los 13 años la moda era comer para luego vomitar»: 12 meses de bulimia nerviosa

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A los 13 años, Alejandro Sosa descubrió que su peor enemigo estaba frente a él y lo acechaba cada vez que se veía al espejo. Fue a partir de ese momento, en el 2008, cuando se empieza a obsesionar por su peso y por su apariencia; los cuales lo llevaron a vivir un año con bulimia nerviosa.

En ese entonces la moda, según los jóvenes, niños e incluyendo a Alejandro, era vomitar para librarse de ese peso extra que solamente les atormentaba. Según Alejandro, él frecuentaba a Ana (anoréxica) y Mía (bulímica), quienes brindan a través de sus página web la información de cómo bajar de peso, la barriga y otros términos llamativos que utilizan para que los jóvenes caigan. “Fue en www.anaymia.com en donde descubrí consejos de qué comer, cómo comer, cómo vomitar y más”, agregó Sosa.

Según un amigo de la iglesia a donde asistían desde los 13 años, quien pidió no ser nombrado, aseguró que sí hubo un cambio notable en la apariencia de Alejandro puesto que inició pesando 140 libras y después de los 12 meses, pesaba 114.

Pero para llegar a los 12 meses, Alejandro asegura que sus papás lo comenzaron a notar El segundo mes, desde que este empezó a comprar cosas light y bajos en calorías. «Mi papá se molestó y empezó a controlarme más desde ese momento», agregó Sosa.

Del cuarto al sexto mes empezó a mejorar su técnica para vomitar sin levantar sospechas, «Mientras mi mamá escuchaba música, yo le gritaba desde mi cuarto que esa canción me gustaba y que le subiera más volumen porque no se escuchaba», así fue como engañaba a mi mamá, añadió Sosa. Aunque Alejandro no sospechaba que quien ya lo tenía en la mira era su padre pues este había notado el hecho de que no se terminara la comida o de que llenara la orilla del plato con papeles llenos de la comida.

«Yo empecé a notar actitudes extrañas en mi hijo y decidí llevarlo al médico pero el doctor aseguró que todo estaba bien, de peso y todo», indicó el padre. Sin embargo, Alejandro asegura de que el médico no sabía por lo que él estaba pasando, además de resaltar que jamás un médico podrá detectar lo que un psicólogo y un nutricionista sí.

En el décimo mes, después de haber vomitado se dispuso como parte de su rutina, a ejercitarse y fue en ese momento donde se desmaya la primera vez; debido a la falta de nutrientes necesarios. En ese mismo mes, se desmaya 2 veces más y decide que es momento de dejar de practicar lo que hacía.

«Fue en el último mes de cumplir el año, que decido dejar de vomitar y dejar de alimentarme como debería de ser; lo hice por el temor de salir a la calle y quedarme desmayado como las últimas 3 veces en mi casa», dijo Sosa.

Después del año, a los 14 y 15 años, se reprochaba a sí mismo las acciones y actitudes que lo llevaron a vivir tan «mal momento», tal y como expresó. Pero asegura de que fue a los 15 cuando supera psicológicamente lo ocurrido.

Hoy en día, a los 24 años, Alejandro además de ser vegetariano, es estudiante de la Nutrición en la Faculta de Ciencias Químicas y Farmacia de la Universidad de San Carlos de Guatemala; en donde asegura uno de sus propósitos es brindar asesoría y apoyo a los jóvenes, incluso adultos, que están pasando por un momento como el que le tocó vivir a él.

Foto redes sociales de Alejandro: Disfrutando su nuevo estilo de vida.
Foto de las redes sociales de Alejandro: Disfrutando su nuevo estilo de vida.
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