Bordados Casa Blanca: un trabajo de pasión, devoción y tradición

Bordados Casa Blanca nació del gusto de Gabriel Rosales y Daniel Martínez por las artesanías. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)

Bordados Casa Blanca nació del gusto de Gabriel Rosales y Daniel Martínez por las artesanías. Jamás pensaron que su trabajo los llevaría a formar un negocio que los ha llevado a exportar piezas a países de centroamérica.

Todo inició cuando ambos, fieles católicos, solicitaron un bordado para una imagen de la Virgen de los Dolores que tienen en su casa. La experiencia fue desagradable. El responsable de hacer el manto quedó mal con la entrega del mismo.

Esto los llevó a pensar en que «si quieres algo bien, hazlo tú mismo», y sin más por debatir, decidieron hacer el bordado para la imagen con una técnica artesanal: hilo por hilo.

Hacer un bordado para la imagen de la Virgen de Dolores abrió el paso para Casa Blanca. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)
Hacer un bordado para la imagen de la Virgen de Dolores abrió el paso para Casa Blanca. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)

Luego de terminarlo y tenerlo a la vista en casa, y tras los elogios de varios amigos, decidieron empezar a publicar en Facebook su trabajo. No sabían que esto sería el primer paso para que naciera Bordados Casa Blanca.

Inició con el pedido de un amigo, luego el de otro amigo, hasta que decidieron instalarse físicamente en un local en la zona 1, frente a la oficina de la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP). El negocio funcionó en el lugar desde finales de 2016 hasta enero de 2019. Ahora operan desde su hogar en la zona 19 de la Ciudad de Guatemala, luego que experimentaran un gran crecimiento de pedidos de bordados en redes sociales.

La técnica para la elaboración de los bordados es artesanal. En la imagen, Daniel Martínez en el desarrollo de un pedido. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)
La técnica para la elaboración de los bordados es artesanal. En la imagen, Daniel Martínez en el desarrollo de un pedido. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)

Casa Blanca ha trabajado pedidos para fieles católicos e iglesias en la Ciudad de Guatemala, Quetzaltenango, Sacatepéquez y más recientemente a El Salvador y Costa Rica.

Rosales y Martínez dicen que el éxito del negocio se debe a que centran su arte en las «piezas domésticas» que hay en el hogar. Por lo regular, aseguran, quienes se dedican a esto trabajan bordados para imágenes de tamaño real, por lo que los detalles de las mismas son más grandes.

Otro factor clave en el crecimiento de Casa Blanca es que son los únicos que trabajan piezas pequeñas.

Casa Blanca se especializa en el bordado de piezas pequeñas. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)
Casa Blanca se especializa en el bordado de piezas pequeñas. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)

La técnica usada para cada bordado es artesanal: hilo por hilo a en una base. Cada pieza requiere un mes para ser elaborada, aproximadamente. Las temporadas más altas son los meses previos a la celebración de la Navidad y desde enero hasta el final de la Cuaresma.

Rosales y Martínez dicen que su trabajo es «un sueño hecho realidad». Se dedican a lo que les gusta y sienten algo muy especial al ver sus piezas en las imágenes.

Gabriel Rosales dice que hay mucha devoción en el trabajo que desarrolla Casa Blanca. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)
Gabriel Rosales dice que hay mucha devoción en el trabajo que desarrolla Casa Blanca. (Foto Plural: Daniel Guillén Flores)

Ambos aseguran que para Casa Blanca vienen tiempos mejores, ya que están a punto de iniciar con innovaciones en sus trabajos, además de expandir su oferta de servicios.

«Seguir haciendo este tipo de cosas vale la pena. No son efímeras. Si uno las cuida, pueden permanecer años en la familia.», concluyen.

 

 

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Inquieto. Más café que sangre en las venas. Periodismo. De todo un poco o se aprende. Leo dos veces un libro. Escribo con lápiz.